La Boquilla.- 15 de enero del 2026. Los estudios y especificaciones técnicas elaborados por los constructores de origen canadiense de la presa La Boquilla establecen con claridad que el nivel del embalse no debe descender por debajo de determinados parámetros, ya que hacerlo representa un riesgo directo para la seguridad de la infraestructura. Así lo señaló el maestro José Polo Leyva, conocedor del comportamiento estructural de esta histórica obra hidráulica.

Explicó que esta advertencia cobra especial relevancia en una región donde se registran micro sismos, los cuales, combinados con bajos niveles de almacenamiento, pueden generar afectaciones estructurales graves en una presa con más de 100 años de antigüedad.
Destacó que la importancia de mantener niveles adecuados no sólo radica en la protección de la infraestructura, sino en la alta dependencia que tiene la región del agua almacenada en la presa. Comunidades como La Boquilla, San Francisco de Conchos, Camargo y zonas aledañas basan su desarrollo económico, agrícola y social en el recurso hídrico que provee este embalse.
De manera histórica, señaló que las filtraciones naturales de la presa —incluso cuando las compuertas permanecían cerradas— permitían la recarga de los mantos acuíferos, lo que hacía posible el riego agrícola, la conservación de árboles y la estabilidad de las actividades productivas. No obstante, advirtió que, pese a que actualmente la presa se mantiene por encima del 22 por ciento de su capacidad, los acuíferos aún no se han logrado restablecer, lo que evidencia un problema de fondo que requiere atención técnica y científica.
Mantener este nivel, añadió, ha permitido proteger la actividad pesquera, la cual sufrió una caída cercana al 30 por ciento cuando el embalse descendió al 14 por ciento de su capacidad, además de salvaguardar los centros turísticos, otra de las principales fuentes de ingreso de la región. Asimismo, se contribuye a la protección de la agricultura y, de manera fundamental, al abasto de agua para uso doméstico en comunidades como La Boquilla, San Francisco de Conchos y Camargo, donde incluso se han registrado momentos críticos de desabasto.
Todos estos elementos forman parte del proyecto integral que impulsa el colectivo Guardianes del Conchos, cuyo objetivo no es atender un solo problema, sino analizar el sistema hídrico de manera completa, entendiendo la interdependencia entre infraestructura, medio ambiente, economía y sociedad.
Si bien se reconoce que la agricultura es el principal motor económico de la región, también se plantea la necesidad urgente de avanzar hacia un uso más racional del agua, particularmente mediante la tecnificación del riego. En este sentido, se destacó que el Gobierno Federal ha destinado recursos importantes para el Quinto Distrito como un primer paso para modernizar el aprovechamiento del agua, además de otros proyectos que podrían implementarse a futuro.
Finalmente, se subrayó la relevancia de revisar la Ley de Aguas, con especial énfasis en el análisis de las concesiones, a fin de garantizar que los volúmenes autorizados sean realmente los que se utilizan. Este proceso, señalaron, tendría un impacto positivo y duradero para la región, alineado con los objetivos de conservación, sustentabilidad y desarrollo que promueve el colectivo Guardianes del Conchos.
