-La protección de las mascotas no termina cuando enferman o sufren un accidente; tener un animal implica responsabilidad durante toda su vida-
Camargo, Chih.- 31 de agosto de 2026. Ciudadanos y defensores de los animales hicieron un llamado a las autoridades para que se apliquen sanciones ejemplares contra quienes atropellen a un animal —de manera accidental o intencional— y se retiren del lugar sin detenerse a brindarle ayuda o reportar lo ocurrido.

Aunque las asociaciones civiles y rescatistas permanecen atentos para auxiliar a perros y gatos heridos, la cantidad de casos suele superar sus capacidades. No se puede dejar toda la responsabilidad en manos de quienes, con recursos limitados, dedican su tiempo y esfuerzo a proteger la vida animal.
También es necesario reflexionar sobre el abandono de mascotas cuando enferman o sufren algún accidente. Mientras juegan, ladran, maúllan y se encuentran saludables, muchas familias las consideran parte del hogar; sin embargo, cuando requieren atención veterinaria, cuidados especiales o representan un gasto, pareciera que dejan de tener dueño.
Una mascota no es un objeto que pueda desecharse cuando surgen dificultades. Adoptarla o recibirla en casa implica el compromiso de alimentarla, protegerla y atenderla durante toda su vida, especialmente cuando más vulnerable se encuentra.
La comunidad pide revisar y fortalecer las sanciones contra el maltrato, la omisión de auxilio y el abandono animal. No obstante, además de las multas, hace falta algo fundamental: sensibilidad, educación y respeto por la vida.
Si una persona atropella accidentalmente a un animal, debe detenerse de manera segura, solicitar ayuda y dar aviso a las autoridades o a una asociación protectora. Ignorar su sufrimiento y continuar el camino no puede considerarse normal.
La forma en que una sociedad trata a sus animales también refleja sus valores. Ellos no pueden pedir ayuda con palabras; por eso, nuestra responsabilidad es no dejarlos solos cuando más nos necesitan.
