-La presa se encuentra al 21.57 % de su capacidad y el ciclo agrícola 2026 todavía no concluye; convocan a una reunión urgente para analizar la situación-
Camargo, Chih.- 3 de septiembre de 2026. La situación de la presa La Boquilla vuelve a encender las alertas en la región. Este jueves fue convocada una reunión con carácter urgente para analizar sus niveles de almacenamiento y el futuro del agua, un recurso indispensable para el campo, las comunidades y la economía del centro-sur de Chihuahua.

De acuerdo con la información difundida por Rafael Betance, y “Guardianes del Rio Conchos” quien mantiene un seguimiento histórico de los niveles de la presa, La Boquilla se encuentra actualmente al 21.57 % de su capacidad, mientras que el ciclo agrícola 2026 todavía no concluye. Presa la Boquilla se cierra al llegar justo al 22 %. advierten.
El panorama obliga a formular preguntas legítimas: ¿la preocupación surge por la cercanía del proceso electoral de 2027?, ¿alguien pretende convertir nuevamente el agua en una bandera política?, ¿o existe una verdadera disposición para construir soluciones antes de que el problema alcance una dimensión mayor?
Más allá de intereses partidistas, la realidad es clara: las lluvias han sido insuficientes, las presas permanecen en niveles bajos y cada extracción reduce una reserva que será necesaria para garantizar el futuro productivo de la región.
El agua de La Boquilla no pertenece a un partido, a un grupo político ni a una organización en particular. Es un patrimonio de toda la región y su administración exige responsabilidad, información transparente y decisiones técnicas que consideren tanto las necesidades actuales como las de los próximos años.
También corresponde a las autoridades Federales explicar con claridad cuánto líquido queda disponible, cuál será el volumen total utilizado durante el ciclo agrícola, qué medidas de conservación se aplicarán y qué escenario enfrentaría el campo en caso de que las lluvias continúen siendo escasas.
Sin embargo, la responsabilidad no puede recaer únicamente en los gobiernos o en los productores. La sociedad debe involucrarse, informarse mediante fuentes confiables y evitar que un asunto tan delicado sea utilizado para dividir a las comunidades o generar confrontaciones.
Hoy es momento de escuchar a agricultores, especialistas, autoridades y habitantes de la región. También es tiempo de exigir acuerdos serios, vigilancia ciudadana y una estrategia de largo plazo para cuidar cada metro cúbico.
La Boquilla vuelve a lanzar una llamada de alerta. Atenderla con responsabilidad puede evitar una crisis; ignorarla o politizarla podría afectar durante años a toda la región.
