Camargo, Chih.– 26 de marzo de 2026. Ante la grave crisis hídrica que enfrenta la región, el diputado Arturo Zubía Fernández hizo un llamado urgente a diputados federales y senadores para impulsar acciones concretas que permitan salvar al campo.

El legislador advirtió que, de no tomarse decisiones inmediatas, la situación podría agravarse en los próximos años, afectando severamente a cientos de productores agrícolas.
Uno de los principales problemas, señaló, es la falta de infraestructura para la retención de agua. A pesar de las lluvias registradas en años anteriores, gran parte del recurso se ha desperdiciado por la ausencia de presas, bordos y sistemas de captación adecuados.
Para ejemplificar la magnitud del problema, recordó que la presa La Boquilla llegó a derramar entre 1,200 y 1,400 metros cúbicos por segundo hace aproximadamente 15 años, mientras que el canal de riego 005 apenas tiene capacidad para conducir entre 70 y 80 metros cúbicos por segundo, lo que equivale a que se desperdiciaba agua similar a la operación de hasta 18 canales al mismo tiempo.
Ante este panorama, insistió en la necesidad de elevar a rango constitucional la inversión en infraestructura hídrica, con el fin de garantizar recursos permanentes para la construcción de obras que permitan almacenar el agua cuando se presenta.
Sin embargo, subrayó que el problema no es solo la captación, sino también la correcta administración del agua, especialmente tras el ciclo agrícola 2025, considerado uno de los más devastadores en décadas.
De acuerdo con el diputado, miles de nogales —algunos con más de 30 y hasta 40 años de antigüedad— se han secado, generando pérdidas irreversibles para las familias productoras. Incluso, decenas de ranchos han sido puestos en venta ante la imposibilidad de continuar trabajando.
La crisis se agrava con el aumento en los costos de producción. Tan solo el diésel ha alcanzado precios cercanos a los 30 pesos por litro, impactando directamente en las labores del campo.
Ante este escenario, Zubía Fernández fue contundente:
“Es indispensable avanzar hacia la modernización de los sistemas de riego en la región”, dejando atrás prácticas como el riego por inundación, que hoy resulta insostenible.
No obstante, reconoció que la mayoría de los productores no cuenta con recursos suficientes para implementar tecnología moderna, ya que en promedio poseen entre 4 y 5 hectáreas, lo que limita su capacidad de inversión.
Por ello, hizo un llamado a los tres niveles de gobierno para generar programas de apoyo que permitan a los agricultores acceder a sistemas de riego eficientes, así como impulsar el reuso de aguas residuales tratadas en cultivos como nogales, alfalfa y avena.
Finalmente, advirtió que, si no se actúa de inmediato, la crisis del agua continuará profundizándose, afectando no solo al sector agrícola, sino a toda la economía regional.
