De Honduras y el Salvador a Chihuahua: la historia de 2 parejas muy jóvenes migrante que busca un mejor futuro para sus hijos

Camargo, Chih.-3 de mayo del 2026. En pleno centro de la ciudad, dos parejas jóvenes- familia- migrantes, llamó la atención de ciudadanos y comerciantes. Con un bebé de apenas un año y cuatro meses en brazos, compartieron una historia marcada por la esperanza, los sacrificios y la búsqueda de una vida mejor, en busca del sueño Americano.

Originarios de Honduras y El Salvador, las parejas relató que hace aproximadamente un año abandonaron sus tierras natal para emprender un largo recorrido por distintos estados y comunidades, sobreviviendo gracias a trabajos temporales y al apoyo ocasional de personas solidarias que encuentran en su camino.

“Vamos de pueblo en pueblo trabajando y esforzándonos como se puede. Cuando uno emigra sin documentos, todo se vuelve más difícil”, explicó Elson, quien señaló que la familia ha tenido que recorrer largas distancias enfrentando numerosos obstáculos.

Por su parte, Alejandra compartió que salió de Honduras cuando apenas tenía 16 años y medio, motivada por la falta de oportunidades y la búsqueda de mejores condiciones de vida.

“La realidad es que uno busca salir adelante. Como muchos, tenía el sueño de encontrar un mejor futuro”, comentó.

La joven relató que cruzó gran parte de Honduras y Guatemala acompañada de amigos de su comunidad. Durante el trayecto trabajó temporalmente en Guatemala para reunir dinero y continuar su camino hacia México.

Sin familiares que pudieran apoyarla económicamente en Estados Unidos o en territorio mexicano, su travesía se volvió aún más complicada. Sin embargo, fue durante ese recorrido donde conoció a quien hoy es su pareja y padre de su hijo.

Actualmente, la familia continúa desplazándose por distintas ciudades del país mientras busca oportunidades laborales que les permitan sostenerse y brindar mejores condiciones a su pequeño.

A pesar de las dificultades, los largos trayectos y la incertidumbre que implica la migración, Alejandra y Elson aseguran que no han perdido la esperanza.

Con su bebé en brazos y la mirada puesta en el futuro, estas familias representan una de las muchas historias de migrantes que recorren México impulsados por el deseo de construir una vida más digna para sus hijos.

Detrás de cada viaje, aseguran, hay una historia de esfuerzo, sacrificio y sueños que aún esperan convertirse en realidad.

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