Camargo, Chih.— 1 de diciembre del 2025. En medio del resurgimiento de protestas en la región centro–sur del estado por la propuesta de la nueva Ley de Aguas Nacionales, el exdiputado y agricultor Luis Aguilar Lozoya expresó su inquietud respecto al rumbo que está tomando la iniciativa enviada por la Presidencia de la República al Congreso de la Unión.

Durante una entrevista en Ciudad Camargo, recordó los episodios de conflicto vividos en 2018 en torno a la defensa del agua y aseguró que, a pesar del freno temporal que la propuesta ha tenido en comisiones legislativas, el contenido sigue representando riesgos para los productores.
El entrevistado rememoró la primera sesión extraordinaria que como diputado realizaron en 2018 en las faldas de la presa La Boquilla, cuando comenzaron las tensiones por la intención de extraer agua de manera irregular.
Dijo que aquellos sucesos marcaron una antesala de lo que nuevamente se vive en 2025:
“La agricultura es un acto de fe. Cada ciclo empezamos con la esperanza de que será un buen año, pero siempre enfrentamos circunstancias adversas, y una de las peores ha sido la falta de agua”.
Ahora —ya no desde una curul, sino como agricultor— celebró la unidad mostrada por los camarguenses durante la jornada de protesta realizada la semana pasada en defensa del recurso hídrico.
Pese a que la iniciativa presidencial fue detenida momentáneamente en comisiones tras el aumento de inconformidades sociales, el exdiputado señaló que los apartados más preocupantes siguen intactos, particularmente el cambio del modelo de concesiones al esquema de permisos.
Explicó que, a diferencia de una concesión, un permiso:
- no puede heredarse,
- no puede venderse ni donarse,
- no constituye un derecho a largo plazo,
- y depende únicamente de la autorización temporal del ente regulador.
“Es como pedir un permiso para hacer una fiesta: lo usas un rato y se acaba. No deja ningún derecho prorrogable. Y eso pone en riesgo el patrimonio de quienes hemos trabajado la tierra por generaciones”.
De acuerdo con su seguimiento permanente de la página oficial del Congreso Federal, no existe aún un dictamen que garantice certeza jurídica a los agricultores.
Aguilar Lozoya recordó que el sentido original de las presas es asegurar disponibilidad de agua no solo para un ciclo, sino para periodos prolongados, permitiendo incluso cultivos de invierno, como ocurría años atrás en la región.
Sin embargo, ante la disminución de agua, los propios agricultores acordaron renunciar al ciclo invernal para asegurar el de verano. Esto, dijo, evidencia la necesidad de una administración responsable del recurso y la urgencia de que Chihuahua cuente con más infraestructura de almacenamiento.
“En el sur del país llueve más, pero aquí batallamos. Por eso necesitamos más presas y una política hídrica que piense en el futuro”.
Mientras la comisión legislativa continúa revisando la iniciativa, el sector agrícola de Camargo y la región mantiene la expectativa y la preocupación ante los posibles cambios legales que, señalan, podrían afectar su patrimonio y la continuidad de sus unidades productivas.
