CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La Copa Mundial de Futbol 2026, que se llevará a cabo en México, Estados Unidos y Canadá, no sólo representa un importante reto logístico, también implica un “desafío inédito de seguridad digital”.

Así lo consideraron expertos y encargados de la seguridad pública en México, que se reunieron para dialogar sobre los principales retos en un foro organizado por el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México (Info CDMX), el 28 y 29 de enero del 2026.
Durante la justa mundialista será una prioridad garantizar la seguridad de los más de cinco millones de visitantes que llegarán a la Ciudad de México, así como de los asistentes a los eventos deportivos.
Para lograrlo, tanto la FIFA como las autoridades mexicanas planean implementar tecnología de punta, incluyendo drones, el fortalecimiento de cámaras de videovigilancia y el reconocimiento facial con Inteligencia Artificial (IA) para ingresar a los estadios. Entre las medidas se incluye la implementación del FIFA Fan ID, requisito para adquirir los boletos.
Sin embargo, estas tecnologías también abren la puerta a otros riesgos, como a la vulneración masiva de datos sensibles de las personas, que puede tener efectos sumamente dañinos.
El robo de datos personales deja a las víctimas vulnerables a robo, fraudes, estafas y acoso. Durante eventos masivos como el mundial, los riesgos aumentan, ya que las empresas e instituciones que guardan la información sensible son más propensas a hackeos.
Millones de ciberataques
La comisionada presidenta del Info CDMX, Laura Enríquez, recordó que en el Mundial de Rusia en 2018 se registraron más de cinco millones de ciberataques; en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, la cifra superó los 250 millones; y que en Qatar 2022 se detectaron vulnerabilidades en aplicaciones clave de acceso a estadios, con exposición indebida de datos personales.
Por ello, el uso de estas herramientas digitales en uno de los eventos deportivos más importantes del mundo aviva un debate que cada día adquiere mayor relevancia: ¿Cuánta información personal estamos dispuestos a sacrificar a cambio de seguridad y rapidez en eventos masivos? ¿Qué se debe priorizar, la privacidad o la seguridad? Y aún más importante: ¿cuáles son los principales riesgos que enfrentan las personas en este entorno digital?
Elizabeth Ruiz Ramírez, abogada especialista en protección de datos personales y experta en ciberseguridad, explicó que el uso de la IA y del reconocimiento facial se da en un contexto de asimetría estructural de poder, en el que los organizadores poseen una capacidad tecnológica masiva y los asistentes no pueden dar su consentimiento libre al uso de sus datos, ya que su participación en el evento depende de que acepten las condiciones.
