Caballos salvajes regresan a las estepas de Kazajistán tras casi 200 años de ausencia

Kazajistán.— El regreso del caballo de Przewalski continúa avanzando en las extensas estepas de Asia Central. El pasado 25 de mayo de 2026, cinco ejemplares fueron liberados desde el Centro de Reintroducción Alibi hacia la Reserva Natural Estatal Altyn Dala, como parte de un programa internacional que busca recuperar a esta especie dentro de su territorio histórico.

Los animales pasaron previamente por un periodo de adaptación, durante el cual especialistas observaron su estado de salud y su capacidad para enfrentar las condiciones de la estepa. La liberación representa un paso importante para establecer una población capaz de reproducirse y mantenerse en libertad.

El caballo de Przewalski estuvo al borde de la desaparición durante el siglo XX. La caza, la pérdida de hábitat y la expansión de actividades humanas redujeron drásticamente sus poblaciones, hasta que la especie llegó a considerarse extinta en estado silvestre. Su supervivencia fue posible gracias a programas de reproducción en zoológicos y posteriores proyectos de reintroducción en países como Mongolia, China y Kazajistán.

El proyecto kazajo comenzó una nueva etapa en 2024, cuando llegaron los primeros siete ejemplares procedentes de centros europeos. La meta es trasladar alrededor de 40 caballos durante cinco años, con el propósito de formar una población genéticamente diversa y autosuficiente en la región.

Además de recuperar una especie emblemática, los especialistas esperan que los caballos ayuden a restaurar el ecosistema. Al desplazarse y alimentarse, dispersan semillas, fertilizan el suelo y favorecen el equilibrio natural de los pastizales.

En junio de 2026 también llegaron nuevos ejemplares procedentes de centros europeos, quienes permanecerán bajo vigilancia y adaptación antes de incorporarse a futuras liberaciones.

La iniciativa reúne al Gobierno de Kazajistán, el Zoológico de Praga, el Tierpark Berlin, la Sociedad Zoológica de Frankfurt y organizaciones dedicadas a la conservación de la biodiversidad. El avance del programa demuestra que la recuperación de especies amenazadas es posible cuando existe cooperación científica internacional.

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