Camargo, Chih.- 14 de julio de 2026. Con el propósito de reducir el uso de insecticidas y promover una agricultura más sustentable, el Gobierno del Estado mantiene un programa de producción y distribución gratuita de insectos benéficos que ayudan a combatir las principales plagas en los cultivos, especialmente en las huertas de nogal.

Durante una demostración dirigida a productores, Arturo Zubia diputado por el XX distrito explicó el funcionamiento del tricograma y la crisopa, dos insectos criados en un laboratorio estatal que actúan como controladores biológicos al eliminar de forma natural insectos dañinos, como el pulgón.
El tricograma se entrega en pequeñas bolsas que contienen miles de huevecillos del insecto. Estas deben colocarse abiertas sobre el tronco del árbol y, con el aumento de la temperatura durante el día, comienzan a emerger miles de diminutos organismos que recorren el nogal en busca de las plagas.
“No los va a ver porque son muy pequeños, pero empiezan a subir por el tronco y hacen su trabajo de manera natural, alimentándose de los insectos que dañan el cultivo”, explicó Zubia Fernandez durante la entrega.
En el caso de la crisopa, considerada uno de los depredadores naturales más eficaces, sus larvas atacan diversas plagas que afectan a los árboles frutales y otros cultivos, contribuyendo a mantener un equilibrio biológico sin contaminar el ambiente.
El legislador señaló que la principal ventaja de este sistema es que permite disminuir considerablemente la aplicación de productos químicos, favoreciendo la conservación del medio ambiente y la producción de alimentos más saludables.
“Lo que buscamos es generar un equilibrio natural. Cuando las plagas son más numerosas que los insectos benéficos, el cultivo se ve afectado; por eso reforzamos la presencia de estos organismos para controlar el problema sin necesidad de insecticidas”, indicó.
El laboratorio donde se producen estos insectos se encuentra en la región de Naica y abastece a productores de diferentes municipios del estado. Tanto el tricograma como la crisopa son entregados sin costo, como parte de un programa de apoyo al sector agrícola.
La recomendación técnica es realizar entre dos y tres liberaciones al año, dependiendo de las condiciones del cultivo y de la presencia de plagas.
Con este programa, el Gobierno del Estado impulsa prácticas agrícolas más sostenibles, reduce el impacto ambiental y ofrece a los productores una alternativa eficaz y completamente natural para proteger sus cosechas.
